En este artículo
- Qué son las frigorías
- El cálculo orientativo: frigorías por metro cuadrado
- Factores que aumentan la potencia necesaria
- Split, multisplit o portátil
- Eficiencia: inverter y etiqueta energética
Qué son las frigorías
La frigoría es una unidad que expresa la capacidad de un equipo para extraer calor de una estancia. Muchos fabricantes indican también la potencia frigorífica en kilovatios (kW) o en BTU/h; como referencia, 1 kW equivale aproximadamente a 860 frigorías por hora.
Elegir bien la potencia es clave: un equipo demasiado pequeño funcionará al máximo sin llegar a enfriar, y uno sobredimensionado hará ciclos cortos, será menos eficiente y puede resultar menos confortable.
El cálculo orientativo: frigorías por metro cuadrado
Una regla de cálculo habitual es estimar unas 100 frigorías por cada metro cuadrado de la estancia, con una altura de techo estándar de unos 2,5 metros.
Así, un dormitorio de 12 m² necesitaría en torno a 1.200 frigorías, un salón de 25 m² unas 2.500 frigorías y un salón-comedor de 35 m² alrededor de 3.500 frigorías. Los equipos se fabrican en potencias escalonadas, por lo que conviene elegir el modelo inmediatamente superior al resultado.
Factores que aumentan la potencia necesaria
La orientación y la exposición al sol influyen mucho: una habitación orientada al sur o al oeste, un ático o una estancia con grandes ventanales puede necesitar entre un 10 y un 20 % más de potencia.
También suman carga térmica los techos altos, un aislamiento deficiente, la presencia habitual de varias personas y los aparatos que desprenden calor, como ordenadores o electrodomésticos de cocina.
Split, multisplit o portátil
Un split 1x1 climatiza una estancia con una unidad interior y otra exterior; es la opción más eficiente y silenciosa. El multisplit conecta varias unidades interiores a una sola exterior para climatizar varias habitaciones.
El aire acondicionado portátil no necesita obra, pero debe expulsar el aire caliente por una ventana mediante un tubo, y suele ser menos eficiente y más ruidoso que un split.
Eficiencia: inverter y etiqueta energética
Los equipos inverter regulan la velocidad del compresor para mantener la temperatura sin arrancar y parar constantemente, lo que reduce el consumo. Compara también la clase energética en frío (SEER) y, si el equipo tiene bomba de calor, en calor (SCOP).
Recuerda que la instalación de un split debe realizarla un profesional habilitado para la manipulación de gases refrigerantes.


