En este artículo
- Autonomía: la declarada y la real
- Potencia del motor y pendientes
- Peso y plegado
- Ruedas, suspensión y frenos
- Normativa: infórmate antes de circular
Autonomía: la declarada y la real
La autonomía declarada por los fabricantes se mide en condiciones favorables. En el uso diario suele ser menor, porque influyen el peso del conductor, las pendientes, la temperatura, el estado de los neumáticos y el modo de conducción.
Calcula la distancia de tus trayectos habituales de ida y vuelta y elige un patinete con un margen claro sobre esa cifra, sobre todo si no puedes cargarlo en destino.
Potencia del motor y pendientes
Si en tu recorrido hay cuestas, la potencia del motor es importante. Los modelos con más potencia mantienen mejor la velocidad en subida y responden mejor con conductores de más peso.
Revisa también la carga máxima admitida y la inclinación máxima que el fabricante indica que puede superar.
Peso y plegado
Si vas a subir el patinete por escaleras, combinarlo con el transporte público o guardarlo en la oficina, el peso y un sistema de plegado rápido y seguro son decisivos. Los modelos con más batería y potencia suelen pesar más.
Ruedas, suspensión y frenos
Las ruedas neumáticas absorben mejor las irregularidades del asfalto, aunque pueden pincharse; las macizas no pinchan pero transmiten más vibración. La suspensión mejora el confort en calles adoquinadas.
Un sistema de doble freno, por ejemplo freno de disco combinado con freno electrónico, aporta más seguridad. Las luces delanteras y traseras y los reflectantes son imprescindibles para circular de noche.
Normativa: infórmate antes de circular
Los patinetes eléctricos se consideran vehículos de movilidad personal y están sujetos a la normativa de tráfico. Aspectos como la velocidad máxima, las vías por las que pueden circular, el uso de casco, la certificación del vehículo o la obligación de seguro pueden cambiar con el tiempo y variar según el municipio.
Antes de comprar y de circular, consulta la información actualizada de la Dirección General de Tráfico (DGT) y las ordenanzas de movilidad de tu ayuntamiento, y comprueba que el modelo cumple los requisitos vigentes.


